Cómo son los hombres marroquíes en el amor

¿Cómo son los marroquíes en el amor? No es nada fácil escribir de un tema tan complejo la verdad. ¿Te atreverías a describir a los españoles o españolas en el amor? ¿Y los americanos?. Y los…hmmm… ¿filipinos? No sé, siempre he pensado que no se puede definir a la perfección a todo un grupo por el simple hecho de compartir nacionalidad, pero ¿crees que hay ciertos rasgos que sí nos identifican a todos? Eso puede ser que sí ¿no?

El hombre marroquí en el amor suele ser romántico, generoso y le encanta arreglarse, pero también suelen tener otras rasgos, que para una mujer extranjera pueden ser algo inesperadas.

Otros artículos que te pueden interesar

Cómo son los hombres marroquíes en el amor ( en relaciones con una extranjera )

relacion con un hombre marroqui

Como decía no es fácil sacar una radiografía perfecta del hombre pero intentaré hablar de algunos rasgos que son visibles en muchos casos. Aquí van:

  • Son muy románticos. Enamoran con bastante facilidad a las mujeres, especialmente extranjeras poco habituadas a según qué gestos o atenciones. Son sensibles y clásicos en sus formas o en la manera de expresarse. Si te fijas, nombro esto como un rasgo común en los marroquíes. Son así. Siempre. Con todas amigas.
  • Son muy generosos. De nuevo te sorprenderá su generosidad por no estar acostumbrada a ella. Se volcarán contigo y lo harán, normalmente, de corazón.
  • Les encanta arreglarse. El hombre marroquí por norma general es muy coqueto y limpio. Les encanta arreglarse bien, llevar ropa nueva y un buen corte de pelo. Es muy raro ver a un hombre con el pelo desaliñado, van constantemente a la barbería a retocarse.
  • Son muy protectores y se preocupan mucho por sus seres queridos.
  • Son bastante infantiles. El hombre marroquí no se caracteriza por ser un hombre maduro, decidido y con las cosas claras, especialmente si son jóvenes. Están acostumbrados a estar bastante guiados por la familia, especialmente por sus madres, y eso se les nota. Su madre es el ser más importante de su existencia. Sí, más que tú. Y lo será siempre.
  • Saben menos de sexo ( y de relaciones ) de lo que dicen. En muchos casos, aunque quieren dar la impresión de que para ellos tener relaciones es algo habitual, la realidad es que no es así. Por la configuración de la sociedad, el acceso al sexo no es libre, así que no hay tantas posibilidades de practicar. Esto puede cambiar mucho si nos movemos en ambientes más urbanos o ciudades grandes donde la sociedad es más abierta.
  • Les gustan mucho las extranjeras. Normalmente éstas aportan nuevas experiencias o cierto caché; en muchos casos tienen más dinero o influencia que ellos, algo de lo que aveces se aprovechan. Con ellas también tienen sexo garantizado con cierta facilidad.
  • Les encanta apartarse se sus orígenes. En muchos casos dan a entender que son muy «occidentales» y que sus conocimientos y relación con el «mundo accidental» es vasto. En realidad en muchos casos no es así. No les gusta su realidad, les gusta más la tuya, eso es todo.
  • Pero en realidad no se apartan nada de sus orígenes. Cada uno es quien es y tiene la historia que tiene. Aunque en muchos casos los marroquíes aparenten estar muy lejos de sus raíces ( culturales o religiosas ) y hasta casi renegar o avergonzarse de ellas, éstas están ahí y siempre lo estarán. Aveces hay que rebuscar un poco para encontrarlas, pero normalmente no hace falta esforzarse mucho. Es muy habitual que un hombre marroquí «que nunca dirías» termine en un matrimonio de lo más tradicional con una mujer marroquí después de algunos meses/años de escarceos con extranjeras.
  • ¿Son machistas?. Vienen de una cultura que sí lo es, así que no es difícil verles el ramalazo. Por otro lado, por el respeto/miedo que les tienen a las madres/mujeres, si ven enfrente a una mujer segura no se suelen atrever a tener comportamientos machistas o al menos los más evidentes. También por lo que decía antes de hacerse los «modernos» ante una extranjera, suelen moderar las formas.

Cómo son los hombres marroquíes en las relaciones

Para empezar, creo que habría que hacer aquí una diferenciación. El hombre marroquí en una relación de pareja con una mujer marroquí o con una persona de cualquier otra nacionalidad son dos universos distintos así que creo que se tienen que tratar por separado.

Hombre marroquí + mujer marroquí

En este caso la tradición cultural y religiosa se suele imponer o al menos tener una presencia fuerte. El nivel cultural, social o económico de la pareja puede influir mucho en este caso, dando como resultado que en entornos menos favorecidos sea más habitual ver estas tradiciones con más intensidad y en parejas con más posibilidades o mayor nivel cultural su relación sea más «occidental». Algunos rasgos comunes en esta combinación podrían ser:

  • Buscar el matrimonio. La pareja, especialmente si es joven y no ha tenido matrimonios previos, busca casarse, especialmente la mujer. El matrimonio para la mujer marroquí es importante, es algo con lo que muchas sueñan desde niñas y que consideran que da estructura y casi sentido a sus vidas.
  • Hijos. Como parte se esa estructura tradicional se encuentran los hijos, que suelen llegar pronto y normalmente más de uno.
  • Tradiciones culturales y religiosas. Al compartir orígenes religiosos y culturales, es habitual que suelan seguirlos con cierta intensidad. También los eventos sociales y compromisos familiares. Hay que recordar que en la sociedad marroquí eso de «el qué dirán» está presente en todo momento y es algo que marca mucho la manera de hacer de cualquier persona o pareja.

Hombre marroquí + mujer española

En este caso pueden darse todo tipo de versiones de pareja, como es lógico, pero por generalizar y siempre tratando de definir al hombre marroquí más que a la pareja de otra nacionalidad, algunos de los rasgos podrían ser estos.

  • Matrimonio. En este caso no suele haber tanta prisa por casarse, más que nada porque aunque la haya, éste no es un proceso rápido. Normalmente en estos casos el hombre se beneficia más del matrimonio, a efectos de visado o posible residencia o nacionalidad en el país de origen de su pareja, así que, si el matrimonio se efectúa, suele estar de fondo esta conveniencia.
  • Hijos. Los hijos llegarán o no, depende de la decisión de la pareja, desde luego la presión familiar o social por tenerlos se diluye bastante en este tipo de parejas.
  • Tradiciones culturales y religiosas. En muchos casos las parejas no comparten religión u origen cultural así que suelen acabar por desarrollarse en «zonas comunes» de ambas culturas. En el caso de que sí compartan religión, en este caso la musulmana, ésta se suele imponer y la cultura marroquí también.

Algunos consejos para una relación con un hombre marroquí

¿Cómo debo comportarme en público con mi pareja marroquí?

Algunas expresiones afectivas como besos en la boca o demás arrumacos no son comunes en público y no suelen estar bien vistos, incluso cuando la pareja está casada. Puedes sustituirlos por besos en la mejilla. De nuevo esto puede cambiar mucho si nos movemos en ambientes más urbanos o ciudades grandes donde la sociedad es más abierta.

¿Qué regalarle a un hombre marroquí?

Como a cualquier otro hombre cualquier cacharro tecnológico le puede gustar. También cualquier prenda de ropa, les encanta la ropa nueva. En general son bastante clásicos, y les gustan las cosas típicas que les gustan a los hombres. También, cualquier cosa no comprada en Marruecos les parecerá un buen regalo.

¿Qué le gusta a un hombre árabe de una mujer?

En cuanto al físico, la verdad es que todo depende, pero en general le gustan las mujeres con carnes. En el sur de Marruecos van más allá y las prefieren bien gorditas. En general tener curvas es algo considerado bonito y símbolo de belleza y salud. También ser rubia, tener la piel clara o los ojos claros son rasgos que gustan mucho y llaman la atención.

En cuanto a la forma de ser, es importante que la mujer sea comprensiva y respetuosa con la cultura marroquí y tradiciones ( aunque no las practique ) y así evitar ofensas. Ser una mujer discreta también es algo que suele gustar.